El uso de artefactos
explosivos como dinamitas y otros, además de químicos en actividades de
pesca en los ríos del país, dañan el ecosistema y contaminan el medio
ambiente.
La afirmación corresponde al analista
de la Unidad de Producción Agropecuaria Forestal y Pesca del
Viceministerio de Biodiversidad y Medio Ambiente, Raúl Salas, a
propósito de ese atentado a la naturaleza.
“Actualmente no se cuentan con sistemas
de control sobre las explosiones y químicos que se utilizan para
capturar peces en los ríos y lagunas”, lamentó el funcionario.
Aunque recordó que sólo las prefecturas
de Cochabamba y Oruro cuentan con mecanismos de control de estas formas
de pesca ilegales. La Prefectura de Santa Cruz está en pleno proceso de
elaboración de estos mecanismos. En el resto del país, este tema ni
siquiera está en agenda.
Ante la ausencia de métodos y técnicas
de control la pesca con explosivos y químicos, el Gobierno a través del
Viceministerio de Biodiversidad y Medio Ambiente diseña un proyecto para
acabar con esas prácticas irracionales, sostuvo Salas.
La dinamita no sólo afecta a los peces,
sino daña a todos los organismos vivos del lugar, puesto que destruye el
ecosistema acuático y contamina al medio ambiente, apuntó el
funcionario.
“Una explosión afecta más en el agua,
puesto que su onda expansiva es 10 veces mayor que en la tierra. La
dinamita ocasiona que la vejiga natatoria del pez se reviente y muera en
el fondo. Sólo el 10 por ciento sale a la superficie, mientras que el
90 por ciento no es aprovechado”, explicó.
VENENOS
Según los propios pescadores, en algunos
lugares, además de explosivos, se usan venenos como el sacha, cal,
barbasco y otros para extraer los peces de los ríos y lagunas.
A decir del experto del Viceministerio
de Biodiversidad y Medio Ambiente Raúl Salas, a estas prácticas
irracionales en los ríos que no sólo amenazan la vida de los peces, se
suma contaminación de los ríos por actividades mineras.
Salas citó a la cuenca del altiplano, el
río Suches, la cuenca del Plata, el río Pilcomayo, además de la
Amazonia y las diferentes lagunas, como los más afectadas por los
agentes químicos usados por la minería.
En el caso del lago Titicaca, la
Autoridad Binacional del Lago Titicaca (ALT), prepara un proyecto para
mitigar la excesiva pesca por parte de los pobladores de la zona
circunlacustre.
Respecto a esta problemática, el
viceministro de Biodiversidad y Medio Ambiente, Juan Pablo Ramos, esta
irracional actividad debe ser denunciada ante las instancias
correspondientes, como las prefecturas para las respectivas sanciones.
REGLAMENTO
El Reglamento de Pesca y Acuicultura del
14 de agosto de 1990, del Decreto Supremo 22581, otorga al Ministerio
de Asuntos Campesinos y Agropecuarios, ahora Ministerio de Desarrollo
Rural, la facultad de limitar o prohibir las actividades de pesca y
acuicultura en el territorio nacional.
El artículo 85 del citado reglamento
señala que: “La pesca con métodos ilícitos, en ríos, lagunas naturales o
artificiales, tales como el empleo de materiales tóxicos, explosivos y
otros cuya naturaleza causa daño o deterioro a los recursos pesqueros e
hidrobiológicos y extrañe peligro para la vida humana, así como llevar
esos materiales a bordo, están prohibidos”.
El Diario
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